Un reciente estudio publicado en la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America) ha demostrado a través de un experimento con ratones la transmisión de los efectos positivos del deporte entre generaciones.
Al ejercicio físico moderado se le reconocen beneficios sobre la salud en general, específicamente en la mejora del aprendizaje y la memoria. Pero ningún informe había abordado la herencia intergeneracional de algunos de estos efectos positivos sobre todo de las capacidades cognitivas.
Los autores del estudio, José Luis Trejo y Ángela Fontán-Lozanoa, entre otros; han demostrado que las crías de los padres que hacen deporte aprenden y memorizan mejor acciones espaciales y no espaciales. Los tres experimentos para corroborar esta tesis han sido los siguientes:
Los resultados que se extrajeron fueron los mismos en los tres casos.
Las diferencias sustanciales en el cerebro de las crías de los padres activos que se transmiten de padres a hijos que se concluyeron del estudio realizado fueron que las mitocondrias, el centro energético de las células, de las neuronas en el hipocampo, la parte del cerebro responsable de la memoria y de la orientación del espacio, se muestran más activos. Además, los individuos también generan más neuronas.
No sólo dejamos en herencia a nuestra descendencia las consecuencias negativas en nuestro organismo de la ansiedad y el estrés sino también podemos transmitir buenos valores del deporte.
Ahora tenéis una motivación más para animaros a hacer deporte en Nova Icària Esport & Fit: mejorar las próximas generaciones.